Mantenimiento de compresores y su importancia

La eficiencia energética en una sala de compresores o en una instalación de aire comprimido implica un mantenimiento preventivo y predictivo. Evitamos así paros de producción innecesarios o reparaciones con un elevado coste.

Aplicando el preventivo, la acción es la conservación de equipos o instalaciones mediante la realización de revisión y limpieza que garanticen su buen funcionamiento y fiabilidad.

Aplicamos el predictivo, desarrollar unas series de acciones técnicas con el objetivo de detectar posibles fallos o defectos de maquinaria en cada una de las etapas de la vida útil de los equipos.

Dicho mantenimiento requiere un servicio técnico personalizado, técnicos que asistan a los distintos cursos impartidos desde fábrica por personal cualificado. Durante dichos cursos se exponen las mejoras de los equipos,  se comentan situaciones reales de la Sala de Compresores, para pronosticar posibles roturas de componentes o fugas en el sistema.

Para ello realizamos acciones básicas que a continuación detallamos:

  1. Inspección de los filtros como separadores de aceite (aquellos que dispongan), realizando su cambio en función de las horas de carga del compresor, evitando un aumento del consumo energético.
  2. Verificación del nivel de aceite como el estado del mismo del mismo, realizando su cambio de acuerdo a las condiciones de trabajo y ambiente del cliente.  Aceite se utiliza para 3 aplicaciones de trabajo: sellar, lubricar y refrigerar. La determinación del aceite a usar, representa la vida útil del  compresor, no usar el aceite correcto implica un riesgo elevado de rotura, consumos energéticos, elevadas temperatura, condensaciones…
  3. Comprobación y toma de datos de la temperatura, verificando que sean las adecuadas tanto del compresor, secador de aire, así como la de sala de los compresores como de la instalación.
  4. Revisión de la saturación de filtros de aire de línea, reemplazándolos para evitar caídas de presión con la consecuencia de aumento del consumo energético.
  5. Inspección de fugas de aire en las líneas, principalmente en las uniones de herrajes, abrazaderas, mangueras, válvulas, reguladores, filtros, conexión de medidores y equipos finales mediante los equipos que disponemos.
  6. Visto bueno de la potencia consumida, presión y el flujo del sistema, para detectar el buen funcionamiento de los equipos instalados.

Establecer un programa de mantenimiento, bien organizado y con un estricto seguimiento hará que la funcionalidad del sistema se mantenga en su más alto nivel de exigencia. Dilatar las revisiones más allá de las recomendaciones del fabricante aumentará las posibilidades de que el sistema falle y con ello se elevarán costes energéticos, paradas de producción y la falta de detección en fugas de aire.

Hágase estas preguntas:

¿Qué ocurre si mi personal de mantenimiento se encarga del mantenimiento?

Generalmente, dado a la carga de trabajo de la fábrica no disponen del tiempo suficiente para detectar o no reconocer las posibles o futuras averías, ya que no tienen la cualificación ni la experiencia en el día a día de los equipos instalados.

¿Qué ocurre si adquiero piezas no originales?

Como las piezas genéricas no han sido diseñadas para su sistema sino para un sistema generalizado se pone en un serio peligro la integridad de los equipos.

Con nuestra dilatada experiencia en compresores de aire comprimido e instalaciones neumáticas industriales creemos conveniente ofrecer por norma, a todos nuestros clientes, un asesoramiento técnico personalizado en la instalación de equipos de aire comprimido en nuevas instalaciones y su certificación, con un servicio de asistencia técnica excelente y un departamento post-venta eficaz, desarrollado en estos 25 años de trayectoria como empresa de instalación y suministros industriales.